Sutilezas Delirantes (I)

Mi vida cambió cuando la conocí a ella.

            Llegó de repente, sin avisar, tan sutil como un ladrón que se desliza de puntillas para ahogar el eco de sus pasos. Fue y es un remedio para lo irremediable, esperanza para mi desesperación, un halo de luz en medio de un eclipse total. Renací para empezar a morir más deprisa. Pero no puedo simplemente irme y abandonarla, le debo una vida. Una vida de continuas sutilezas delirantes.

 

            Antes de mi encuentro casual con ella, yo era la reina de las sutilezas. Sabía cómo jugar mis cartas para acabar retirándome victoriosa, saboreando el triunfo cuando ellos aún no se habían percatado de su derrota. Cuidaba mis maneras, estaba entrenada para disfrazarme de una perfección que poco a poco descubrían. Nunca lograban quitarme el disfraz aunque se deshicieran de mi ropa.

            Lo mío era la seducción, la seducción elegante, la seducción formada a partir de mis mejores armas, mis sutilezas. Un hola, un cigarrillo, unos ataques de carácter y heridas bélicas, de esas inolvidables que permanecen en la memoria de los pueblos. Yo hería la piel de mi adversario, su vida, con cicatrices de guerra sin que ellos se percataran, embrujados por una sonrisa, una mirada, una frase que no olvidarían nunca. Me metía en sus vidas y salía de sus camas sin hacer ruido. No volvían a verme. Siempre volvían a llamarme. Yo nunca cogía el móvil si llamaba un número desconocido. Nunca apuntaba sus teléfonos cuando me los recitaban.

            No buscaba nada, no pretendía que fueran unos muñecos de papel a los que tirar luego al fuego. No sabía qué buscaba, ni qué quería, ni qué pretendía hacer con mi vida. No tenía ni idea de que convertir mi vida en un juego era una manera inconsciente de huir de la realidad, de escapar de responsabilidades; que usaba el sexo como la excusa que me llenaba y le daba sentido y que interpretaba el orgasmo como mi llegada a lo más alto.

           

            Un día, se cambiaron los papeles. Fui yo la herida. Mi estrategia desmontada con una simple pregunta, formulada por un músico del cual solo recuerdo unos profundos ojos oscuros, de mirada impenetrable que daba la sensación de ser la clave de la inmunidad ante mi poder.

            - Pero, ¿tú qué quieres de la vida?

            Cayó sobre mí. Una bomba que arrasó con todas mis reservas. Reservas de ideas, de ocurrencias, de respuestas, de estrategias, de armas, de objetivos, de planes. Solo la nada.

            Sentí cómo se reía de mí. Pude adivinar, quizás imaginar, el regocijo chispeando en sus ojos. Como si hubiera descubierto mi secreto, como si supiera que mi enigmática presencia no era más que una actuación, que la única profundidad que conocía era la del vacío de mi alma.

 

            Ahí comenzó. Justo allí, en medio de toda esa gente, me capturó el delirio aprovechando que bajé la guardia y me hizo su presa. Cadena perpetua, dictaron sus labios al resolver la condena.

            Me obsesioné.

            Hacía años que había dejado la pintura. Ella había sido la guía de mi vida, ella le daba color, sí. Bastaban unas pinceladas o unos trazos con el carboncillo para exaltarme, para emocionarme, para estar convencida de que quería morirme con un pincel en la mano. Quería enfocar mi vida hacia la pintura. Era lo único que conocía y lo único que me permitía conocerme. Por supuesto, me presenté a las pruebas de acceso a Bellas Artes cuando llegó el momento.

            Y, estando allí sentada, maté a mi inspiración. La asesiné, la asfixié. Me pregunté qué pasaría si no aprobaba. Qué pasaría si nunca llegaba a ser nadie, si moría dejando atrás una vida que habría carecido de sentido, una vida desperdiciada en una ilusión imaginaria en lugar de aprovecharla con otro tipo de cosas. Me asusté. Me entró el pánico. Presa del miedo, pensé en deshacerme de ella, incapaz de vivir siempre con ese tormento. Así fue como la maté.

3 comentarios »

  1. Alpa dicho:

    Iow! me ha encantado!
    al principio pensaba que se trataba de una persona y tal pero bueh! está genial! me ha gustado muchísimo, de verdad! hacía tiempo que no veía un texto así, que me enganchara y me dejara casi sin parpadear de las ganas de leerlo xD. Bueno, te había dicho que me pasaría y aquí estoy.
    Ya que sólo quedamos Raziel(que está ocupado), Arekusuia y yo en el chat pues he decidido pasarme y tal. La verdad es que me gusta mucho y eso xD haber si pongo el link en mi frotoló y así nunca me olvido de entrar xDDD
    bueno, dejo aquí este comentario y esas cosas xDDD
    adiós =D

  2. Jaume dicho:

    Sutil+Delirio!
    Lo has subido!! Dijimos que volveriamos a hacerlo, pero no lo hemos hecho! Venga, di una palabra y yo pongo la otra!

  3. Regina07 dicho:

    Wow!!!!!me ha fascinado!!
    Al igual que alpa al principio pensé que se trataba de una persona y me llegué a confundir un poco, pero que bueno ha estado, espero nunca dejes de escribir porque en realidad eres muy talentosa y lo sabes de sobra…temo que me pase lo que has relatado al último, me ha llegado y me ha sorprendido.
    Estamos…y no estamos en el chat…espero conocerte más uno de estos días.
    Toda la suerte del mundo.
    Saludos


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